SELECCIONA TU PAIS

Thursday 13  May de 2021
Buenos Aires 

Jornada AgroMatch en Las Lajitas, Salta

Malezas resistentes y herbicidas es el tema tecnológicamente más preocupante para los próximos años”, disparó Eduardo Pérez, presidente de FMC Argentina, en una charla con El Tribuno Campo, luego de una jornada a campo realizada en Las Lajitas en la que se puso foco principalmente en el amaranthus (yuyo colorado). Con una importante presencia de productores de la zona, lo que revela la inquietud que genera la problemática, el equipo de FMC, con la presencia de Luis E. Lanfranconi -uno de los principales especialistas en malezas resistentes y en particular en amaranthus-, dio a conocer la situación por la que se atraviesa y las estrategias para abordarla. “Lo que quisimos mostrar a los productores de Las Lajitas es que Salta está, todavía, en un momento muy incipiente en cuanto a resistencia de malezas, en comparación con los grandes problemas que tienen Córdoba, Santa Fe y que está comenzando a tener la provincia de Buenos Aires. Por eso tratamos de transmitirles que están a tiempo para tomar algunas acciones para que no llegue a la gravedad que tiene en otras zonas del país, donde ya se gastan 150 dólares por hectárea para manejo de herbicidas”, comentó Pérez, quien relató que en un viaje a los Estados Unidos el año pasado tomaron contacto con un productor que hacía 1.000 acres y tuvo bajar a 600 acres, porque operativamente no podía manejar el yuyo colorado. “Trasladando esta problemá- tica a la zona de Salta, donde se manejan grandes extensiones, si no se previene, los problemas operativos serán gravísimos y ni qué hablar de lo que van a gastar los productores”, sentenció el titular de FMC. El Tribuno Campo le preguntó a Pérez cuáles son los costos de enfrentar esta maleza, a lo que respondió: “En el caso de Capaz MTZ (el producto de FMC para enfrentar el amaranthus), el tratamiento para yuyo colorado oscila entre los 20 y 45 dólares, es uno de los productos más caros, pero es un producto premium por excelencia, que combina dos modos de acción -metribuzin y sulfentrazone-, con una residualidad de entre 75 y 90 días, de acuerdo al lote y al año. Los precios van de acuerdo a la residualidad y a los modos de acción”. “Desde FMC proponemos que los productos tengan dos modos de acción diferentes, porque es una muy buena manera de atrasar o no permitir la aparición de la resistencia. Esto haría que un productor, quizás, tenga que gastar 40 dólares en yuyo colorado preventivamente, pero no llegar a gastar 100 dólares”, agregó Pérez. El ejecutivo de la empresa entiende que se atraviesa un momento complicado en cuanto a la rentabilidad, por lo cual, “decirle a un productor que estaba acostumbrado a gastar 3 litros de glifosato por hectárea en presiembra, que gaste 40 a 45 dólares le cuesta. Pero estamos tratando de concientizarlos y mostrarles cuál es el camino, después cada uno decidirá”. FMC acaba de incorporar la línea de fungicidas de Cheminova, la empresa que adquirieron recientemente, con lo cual completaron el portfolio con su paleta de insecticidas y herbicidas que ya tenían. “Nuestros herbicidas premium son el motor de nuestro crecimiento en los próximos años”, remarcó Pérez. El ejecutivo de FMC dijo que el norte del país es fundamental para la compañía. “En los próximos dos años vamos a crecer fundamentalmente en el oeste de la provincia de Buenos Aires y el NOA, y dentro del NOA, principalmente en Salta. Para concretar este crecimiento nos vamos a poner a la altura de las circunstancias ofreciendo al productor todo tipo de financiación”, aseguró. Los ensayos Lucas Paterlini (foto), representante del Servicio Técnico de FMC en el NOA, dio detalles sobre los ensayos que se presentaron en la jornada a campo. “La idea fue hacer un ensayo para mostrar nuestras diferentes herramientas en el control de amaranthus hybridus y amaranthus palmeri, que son la principal amenaza que azota el campo. Amaranthus palmeri comenzó en Córdoba y cada vez lo tenemos más al Norte; en Tucumán con muchísima presencia y en Las Lajitas con dos o tres focos puntuales”, comentó. Luego, Paterlini detalló: “El lote de ensayo fue apuntado a amaranthus hybridus, con las diferentes herramientas de FMC, siempre a base de sulfentrazone que es nuestra molécula madre. En uno de los tratamientos usamos sulfentrazone solo y, luego, probamos varias mezclas. Dos mecanismos de acción diferente para disminuir la posibilidad de una futura resistencia de esa maleza a los PPO. El sulfentrazone lo mezclamos con una cloroacetamida y, en segundo lugar, lo mezclamos con metribuzin. El producto pasa a llamarse Capaz MTZ. El ensayo constó de siete tratamientos, el primero fue un testigo, en el segundo usamos sulfentrazone a nuestra dosis de 500 cc por hectárea, en el tercero Capaz MTZ a un 1,4 kg, que es la dosis recomendada por el laboratorio. En el cuarto tratamiento se usó Capaz MTZ en una dosis de 1,1 kg, que es la dosis más baja recomendada, y usamos sulfentrazone con Dual Gold, una cloroacetamida, -que es un producto que próximamente FMC lanzará al mercado- y dejamos el testigo e hicimos dos tratamientos experimentales más donde FMC está probando sulfentrazone con dos diferentes pre emergentes que ya existen en el mercado, más que nada apuntados a gramí- neas”. Respecto de las recomendaciones agronómicas, Paterlini comentó que amaranthus es una maleza con la que hay que arrancar de cero, “sembrar con cero amaranthus en el lote, si dejas una planta en el lote te pasa factura”. Sobre Capaz MTZ, dijo que está apuntado a posicionarlo pegado a la siembra. “Nuestra recomendación para esta maleza en particular es resetear el lote con carfentrazone, que lo vendemos bajo la marca Affinity Shark, Entonces, reseteamos el lote con este PPO mezclado con un 2.4D y a los siete días estaríamos entrando con un preemergente dentro del cultivo para dar 70 días de residualidad para arriba. El tratamiento de 70 días que vimos está intacto y creemos que puede cubrir hasta 100 días de residualidad”, describió. Para el técnico de FMC, “el primer pico de amaranthus lo tenemos los primeros días de noviembre, entonces ese primer pico resetearlo, dejar el lote en cero y, por detrás, entre mediados o fines de diciembre, cuando se desee hacer la siembra, un día antes incorporar el Capaz MTZ para que cubra vía residual el cultivo”.

 

FUENTE: El Tribuno de Salta. Jornada AgroMatch